Caballo Fufo

Cervezas Isla Verde estrena Caballo Fufo, una nueva cerveza artesanal con frambuesas y plátanos rojos, que además rinde homenaje a la fiesta más importante que se celebra en Tazacorte desde hace 115 años. La presentación de esta cerveza se ha llevado a cabo en el propio municipio en el que danzan los Caballos Fufos, donde también se podrá adquirir a lo largo de sus Fiestas Patrona-les en Honor a San Miguel Arcángel. No obstante, Caballo Fufo también estará disponible en dife-rentes establecimientos de la isla de La Palma, además de en otras islas del archipiélago.

Para hablar de los Caballos Fufos nos tenemos que remontar a 1909, cuando el joven Julián Pérez Pérez – conocido como “Julián el de Eustaquio”- y su amigo Manuel Rodríguez Camacho “Piquito” regresaron a su municipio, Tazacorte, después de su aventura caribeña en la isla de Cuba, a donde partieron en buscar de fortuna. Su carácter alegre y desenfadado los llevó a realizar esta forma de equino danzarín y de colores, convirtiéndose en un signo de Tazacorte desde sus comienzos. Cada 28 de septiembre danzan, como representación del carácter bagañete, 18 caballos, una jirafa que actúa como directora del baile y una burra, simbolizando la cultura popular de este municipio en particular y de Canarias en general.

Caballo Fufo se suma a la familia Isla Verde, a la que pertenecen otras cervezas que desde 2011 también rinden tributo a fiestas populares de La Palma, como la cerveza negra Danza del Diablo o la cerveza de trigo Indiana, así como otras propuestas sin gluten, Coffee Stout, Pilsen, IPA o la ga-ma Ocean Beer, entre otras. Pero si algo destaca esta nueva cerveza es por los aromas afrutados que se despliegan inmediatamente al abrirla, envolviendo el ambiente con una explosión de fragan-cia. Las frambuesas destacan de manera vibrante, mientras que las suaves notas tropicales del plá-tano rojo de la isla añaden un toque exótico y seductor. Estos aromas intensos, acompañados de ligeros toques cítricos y hierbales dan testimonio de la pureza del proceso de elaboración, ya que no ha sido pasteurizada, filtrada, ni contiene colorantes o conservantes.

A la vista, la cerveza presenta un hermoso color frambuesa, con una ligera turbidez, característica de su refermentación en botella. Este toque rústico subraya su carácter artesanal, realzado por una espuma fina y blanquecina que corona suavemente la bebida y se disipa de manera delicada, ofre-ciendo una textura agradable en cada sorbo.

En boca, es ligera y refrescante, con un volumen alcohólico moderado de 4,9%, lo que ha hace ideal para disfrutar en cualquier ocasión. Los sabores de frambuesa se expresan con claridad, comple-mentados por el dulzor cremoso del plátano rojo. Este dulzor es sutil y está en perfecta armonía con el leve amargor, que equilibra el perfil sin sobrecargar el paladar. La experiencia en boca es suave y fluida, con una textura ligera que invitar a seguir disfrutando. El final es limpio y refrescante, dejando un retrogusto afrutado y ligeramente dulce.

Esta cerveza se distingue por su autenticidad y naturalidad, mostrando el verdadero carácter de los ingredientes. Su equilibrio entre dulzor y amargor, junto con su frescura afrutada, la convierte en una opción ideal para maridar con ensaladas frescas, quesos suaves o disfrutar sola en una tarde cálida.